viernes, 25 de marzo de 2016

Ámame, pero no ames mi cuerpo.

La esencia de mi ser no radica en mi físico.

Son esas cicatrices que me ha dejado el camino, no el grosor de mis piernas. Soy mis pensamientos a medianoche, no el tamaño de mis nalgas. La raíz de mi ser son mis valores, no lo pequeño de mi cintura. 

No elegí mi forma, elegí en lo que creo y cómo actúo. Si te interesa amar, adelante, pero ya lo dijo un sabio zorro:

"Lo esencial es invisible a los ojos."




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